Todo empezó hace 6 años, cuando mi esposo me preguntó en qué restaurante quería pasar el día de las madres. Ya saben, el estrés de hacer la reserva 10 días antes porque si no, olvídate de tener mesa. Y me puse a pensar: tráfico infernal para llegar a la comida, escándalo al 100%, mesas retacadas y atascadas. Ay no. Le dije que ninguno. 

Incrédulo me preguntó si estaba enojada. ¡NO! Todo lo contrario. Quería pasar un día disfrutando a mi familia. Además, tenía un antojo de ensalada de curry amarillo y acababa de encontrar la receta perfecta.  Así que le dije que comeríamos en casa. Cociné lo que se me antojó a mi, puse una mesa divina que me hizo feliz y pasé el mejor 10 de mayo del mundo.


La mejor decisión y desde ese día ya es tradición.


Pongo un tablescape chulísimo, especialmente pensado para mi mamá y para mi; fresco, lleno de flores -porque amo la primavera- con colores alegres y vibrantes. Este año voy a poner una mesa con mantel rosa de base, los individuales Hannah Caramel y mi vajilla de mariposas. Los cubiertos de bambú son un must en todas mis mesas. Siento que es la mejor compra que he hecho en la vida.

Decidí montar la mesa debajo de un árbol, rodeada de verde. Es un lugar poco común donde nunca hemos comido, me emociona sorprender a mi familia y estoy segura que dará entrada a un nuevo tema de conversación.


El toque final son los accesorios. Mentiría si les digo que le pongo un tema a mi tablescape. Para nada… la verdad es que pongo lo que me late, lo que me hace feliz y lo que siento va a sacar una sonrisa a quien se sienta en mi mesa. Este año decidí poner bichos dorados y un centro de mesa de flores de murano, combinado con floreros de talavera y flores de mi jardín. 


¿El resultado? Una mesa mágica lista para que celebremos este día tan especial.


Tablescape fácil, chulo, mágico y perfecto para festejar a mamá.


#ZASHITUP

#QueChulaTuMesa